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Si me seguís en Redes Sociales sabréis que he pasado la Semana Santa en Alemania y voy a intentar convenceros de por qué Alemania tiene que estar en vuestra lista de favoritos para los próximos viajes.

Empezaré por contaros que caí en Alemania como podría haber caído en Suecia, los billetes de avión estaban bien de precio y dije, por qué no? No conocía el país, era una buena oportunidad. Pues a Alemania que nos vamos a celebrar la Pascua.

Y como han sido seis días muy intensos voy a contaros poco a poco mi experiencia. Empecemos por Colonia. Llegamos allí el jueves por la noche y nos quedamos en el  NH Koln, yo es que en los NH me siento como en casa (por trabajo suelo alojarme en ellos) así que cuando viajo por placer la primera parada suelo hacerla ahí. Para ubicarme.

Ver la Catedral de Colonia por la noche impresiona. Ahí toda magnánime, alta como si fuera un rascacielos de la Gran Manzana y callada guardando los secretos que durante siglos ha escuchado de los locales y de los que llegan para admirarla.

Justo debajo de de ella están los pubs típicos alemanes de esos con mesas de madera y señores rubio rosaditos bebiendo cerveza. Es un buen momento para enamorarte de su cerveza, Kölsh, bien fresquita. El acompañamiento es libre: codillo, fiambres o la estrella de las estrellas: Currywurst. El plato entre los platos. Una deliciosa salchicha con una salsa mezcla de ketchup y curry. Inigualable. Aunque si por pura gula la comes durante cinco días tu barriga te pide responsabilidad social. Lo prometo.

Por la mañana nos recorrimos Colonia caminando. Volvimos de nuevo para ver la catedral por dentro y de ahí paseito hasta Rheinpark pasando por el puente de los enamorados (Puente de Holenzollern) lleno de candados y la foto de turno. Doble ckeck. Seguimos.

El parque es muy grande, pero sin mas. En verano tiene una piscina al aire libre, y diría que eso y las hectareas de césped maravillosos que crece solito es lo mas destacable. También había un Spa, pero nosotros pasábamos de las aguas termales y después de caminar como si nos persiguiera la CIA por toda la ciudad y parar en la fabrica de Lindt para hacer aprovisionamiento de chocolate para el resto del viaje,nos fuimos a correr por la orilla del Rhin. Calculamos que a los 8km de carrera de la tarde fácilmente le podíamos añadir otros 10 de paseo diurno Resultado: dolor de piernas, cansancio, Curriwrust y a dormir.

Al día siguiente llovía y nos dedicamos a recorrer las tiendas con una parada especial en su maravilloso Primark de 4 plantas. Comida sin Curriwrust y a recoger el coche de alquiler para seguir con la ruta. Ahora llega la parte divertida.

El viernes os cuento mas.blog deportista blog viaje IMG_1419 colonia blog viaje barcelona catedral colonia puente candados amor vidriera iglesia colonia viajar colonia blog lifestyle barcelona catedral de coloniacomer en alemania sitios bonitos en alemaniaPuente HohenzollernBesitos

Erika

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