Psicología del color: el gris

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Seguro que en algún punto habéis sido conscientes de que un color te cambia el estado de ánimo. Y vamos a ver que tanto de forma positiva, como negativo. Hoy quiero hablar un poco de un tema que me encanta, la psicología del color.

Y es que el sábado  estaba vistiéndome, el día estaba gris y me costaba hasta quitarme la toalla para decidir qué ponerme. Y empecé a darle vueltas al impacto que tiene lo que pasa por dentro y por fuera cuando nos ponemos frente al armario. Y como ésto lo reflejamos en el color con que nos vestimos.

Y no quiero centrarme en generalizaciones como que el rojo nos sube el estado de ánimo o que el negro nos hace parecer más serios. Porque esto es como decir que todos los del sur bailan sevillanas o que los catalanes son unos cerrados. Las generalizaciones simplifican y hacen las cosas más sencillas, pero entre el blanco y el negro hay una amplia gama de grises. Y con el gris vamos a quedarnos hoy.

Solo para hacer una pequeña introducción hay tres colores básicos: magenta, amarillo y cián (azul) y partir de éstos tres, más el blanco, que es la ausencia de color, se crean todos los demás. El gris, por tanto, parte de la la gama de los azules.

El gris tiene muchos significados, dependiente del tono e intensidad. Le  acompañan adjetivos como conservador y reflexivo, pero también exactitud, elegancia, fantasía, concentración y armonía.

Vamos a empezar por los adjetivos positivos, como la armonía, porque el gris es un color que gusta apetece mucho para la ropa de estar en casa. Nos transmite comodidad y calma. Además nos ayuda a concentrarnos cuando estudiamos, leemos o necesitamos mantener centrar nuestra atención en algo. Porque es mejor estar rodeados de tonos neutros como el gris, para evitar distracciones.

Cuando queremos parecer serios o cuando estamos serios o apagados por dentro también recurrimos al gris. Precisamente por esa proyección de neutralidad, de algún modo sentimos que desaparecemos, que nos mimetizamos con el ambiente, que no hace falta que nos miren. Gris por dentro, es muchas veces gris por fuera.

¿Pero hay algo que podamos hacer para contrarrestar el efecto del gris?

Si te has levantado con el día gris, como me pasó a mí el sábado pasado, plántate frente al espejo y busca cómo puedes sacar un poquito de color de dentro, a través de los colores de fuera. Busca pequeños detalles, como un bolso de un tono fluor o pastel. También un pañuelo de flores o estampado o sube tu tone de piel con un pintalabios rojo o rosa fuerte.

 

Pantalones/Pants: Lolitas; Abrigo & Bolso/ Coat & Bag: C&A

Jersey & Camisa: Zara; Gafas/Sunnies: Hyps Eyewear

Besitos

Erika

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