Me encantan los domingos

 

bloggera barcelona

Reconozco que me encantan los domingos, ¿y a quien no diréis?Pues podría enumeraros una larga lista de solteras para las que los domingos son una pesadilla. Cualquier mujer (u hombre) sin novio sabrá perfectamente de qué estoy hablando. Yo vivo sola en Barcelona y eso significa que no tengo comidas familiares el último día de la semana, para lo bueno y para lo malo, pero yo saco la parte positiva y es que tengo todo el día para hacer lo que más me gusta., todo eso que no puedo hacer entre semana. Despertarme tarde,o pronto, pero con calma. Tomar el desayuno en la cama leyendo mi revista favorita o el libro del momento y escuchar mi lista de reproducción preferida de Spotify. Altavoz inalámbrico SC-RB5

La música, no se qué sería de mi vida sin ella, siempre llevo los cascos puestos, pero es verdad que me faltaba algo, porque cuando estoy en casa o en los hoteles, acabo escuchándola directamente desde el altavoz del ordenador y, reconozcámoslo, la calidad no es la mejor. Hace poco mi hice con este pequeño altavoz de Panasonic y mi vida cambió. No ocupa nada y me ofrece la calidad musical que necesito tanto en casa, como cuando estoy de viaje.

#unpluggedmoments

Otra de las cosas a las que dedico el domingo es a hacer el blog. Editar fotos y escribir se llevan mucho más tiempo del que nadie imagina. Hace poco recibí este pack de Coca Cola con el título #unpluggedmoments para disfrutar de los momentos de desconexión, sola o con amigos. Y la verdad es que a mi escribir me relaja mucho, desconecto y conecto al mismo tiempo con mi yo interior. Y hacerlo acompañado de una Coca Cola fresquita con un poquito de bitter lo hace mucho más placentero.

blogger moda barcelona

Y, por supuesto, ir a la playa, porque el mar tiene una locura que se ha apoderado de mi y que es más fuerte a medida que pasa el tiempo. Porque ahora ya no me imagino una vida en la que no vea el mar cada mañana, y aunque sea desde la ventanilla del coche c ya me compensa. Por eso el fin de semana aprovecho cualquier rayito de sol para poner mi pareo cerca de la orilla, sola o con amigas, con mi libro o escuchando música (si estoy en una playa con poca gente pongo mi altavoz nuevo, claro). Y simplemente, agradecer a esta ciudad loca el regalo que me ha hecho.

Besitos

Erika

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