Un fin de semana rural en Girona

Llegado a este punto, es decir, a las primeras fases de noviembre, hay que empezar a asumir que los fines de semana de playa están a punto de terminarse. Que si, que en Barcelona podemos alargarlo bastante, pero es verdad que ahora el cuerpo empieza a pedir otro tipo de escapadas. Y el mensaje Casa Rural empieza a rondar en nuestras cabecitas viajeras.

IMG_9396

Voy a hablaros, y espero enamoraros, de un rinconcito en Girona donde estuve hace unas semanas. Es verdad que tuvimos uno de esos fines de semana de octubre que parecía julio, pero no os quedéis solo con las fotos de bikini e id un poquito más allá. Porque en Casa Ana Anamaría vais a encontrar un pequeño paraíso para el descanso.

 

Si tu plan perfecto es abrir la ventana y solamente ver campo, tumbarte en un sofá durante horas a leer, comer delicioso y no escuchar nada (pero nada de nada) cuando te despiertes, entonces este puede ser tu lugar.

Si dormir es un placer, amanecer es aún mejor cuando te sirven un delicioso desayuno en la mesa con zumo de naranja recién exprimido y croissants calentitos. Si no os apetece, no hace falta salir de allí en tres días, porque su restaurante es de diez. Una carta realmente amplia para las dimensiones de este pequeño retiro. Recomendable la paella del domingo. Aunque yo siempre comería paella los domingo, igual no soy la mas objetiva 😉

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Lo bueno de Casa Anamaría y que también puede ser tu punto de anclaje para recorrer los pueblitos de lo alrededores. Nosotras bajamos uno de los días a Banyolas, que tiene uno de los lagos mas bonitos de Cataluña y un montón de restaurantes preciosos en la orilla para tomar un vinito al atardecer.

FullSizeRender (2) FullSizeRender (4)

Y antes de que se me olvide, y como ya os he dicho al principio, no os dejéis cegar por su piscina, porque también tiene un maravilloso SPA que podéis reservar (y privatizar) por unas horas.

IMG_9251 IMG_9261

Y os contaré un secreto, el precioso gatito que vas a encontrar en los alrededores se llama Motas, y es el habitante más antiguo de la casa. Pero el resto, mejor que os lo cuenten allí.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Besitos

Erika

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *