Diario de India vol.II Alleppey y Munnar

Nos despedimos de Fort Kochin sabiendo que, de algún modo, volveríamos. No hacía falta decir adiós con mucha energía porque algo nos hacía ver que volveríamos por allí. Tarde o temprano.

allepey backwaters

Aquí empieza la segunda parte del viaje contratando un taxi para ir hasta Alleppey. Esta zona a una hora y media al sur de Fort Kochin es conocida por sus Backwaters, 900 kilometros de canales aguáticos.

El taxi nos costó unas 1700 rupias. Atención que siempre hablamos de un coche con aire acondicionado, si no te importa ir sin, el precio baja considerablemente (pero aviso, el calo es asfisiante). Teníamos que estar allí temprano porque cogíamos un barco (ketuvallam) a las 11 de la mañana para pasar 24 horas navegando. Y qué pena nos dio no haber salido mucho antes, porque pasamos por pequeños pueblitos en los que nos hubiera encantado parar. Si hacéis un recorrido similar, id con tiempo.

 

Nosotras habíamos reservado el barco por Internet, en este caso preferimos no jugar demasiado con el factor sorpresa e ir a lo seguro. Y os diré que la jugada nos salió bastante bien. El barco era solo para nosotras tres. El único problema es que solo había una habitación con cama doble y una tenía que dormir en un colchón en el suelo. Pero todo lo demás fue perfecto.

Navegar por los canales es como sumergirse en un mundo escondido. Tumbarse en la proa a disfrutar del silencio tomando una taza de té y simplemente observar la vida. La vida de pequeños pueblos a los que solo se llega en barco, casas en mitad de la nada, pescadores que se juntan en las orillas a comentar la jugada, grupos de hombres que cruzan una vaca que va literalmente hundida en el agua, de un lado a otro de la orilla. Con el barco solo accede a los canales grandes, si quieres una inmersión total tienes que contratar una pequeña barquita donde realmente vas entrar en contacto con la vida de los Backwaters. Y eso si que es otro mundo prácticamente indescriptible.

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En el mismo agua donde hay una señora lavando el arroz, hay un hombre que se baña o un grupo de niños jugando. El repartidor de butano en su gran barcaza, el canto que llega de una mezquita cercana o simplemente pájaros y sonidos que nunca antes habíamos visto ni escuchazo. Simplemente excepcional.

Vestido de Vezavena

Pasar el día y la noche y todas las comidas incluidas sale a unos 40 euros por persona. Montar en las pequeñas embarcaciones no es más de 3 euros.

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Ese día decidimos que nuestro siguiente destino serían las montañas de Munnar. Cuando desembarcamos negociamos con los taxistas de la zona unos 40 euros por un viaje de 6 horas. Pero necesitábamos parar en una playa que nos habían recomendado: Marari Beach.

Hay que confesar que el fuerte de esta zona de la india no son las playas, pero esta era especialmente bonita. Por supuesto, al ser temporada baja, no había nadie. Así que pudimos pasear por esa playa de arena blanca con los congrejitos persiguiéndonos. O persiguiéndoles nosotras a ellos más bien. Un baño, un zumo y vuelta al taxi para seguir nuestra ruta al norte.

El ascenso hasta las montañas es tan largo como maravilloso. Si tienes un buen conductor te irá explicando  y ofreciendo paradas. Nosotras paramos en una cascada y en un par de templos. También a ver unos monitos muy divertidos que estaban ansiosos de recibir la comida de los turistas.

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En Munnar no habíamos reservado alojamiento y fuimos un poco a la aventura. Después de visitar un par de hoteles con muy poco éxito, nuestro conductor nos ofreció ir donde él había pasado si luna llena. Era un hostal muy sencillo regentado por la familia con unas vistas impresionantes a los campos de té. Y amanecer con el sol transformando ese verde en cobrizo desde la terraza, no tiene precio. Tan austero como espléndido.

En el viaje se nos fue prácticamente el día. Así que para la mañana siguiente organizamos un tuc-tuc para que nos llevara a conocer la zona. Campos de te, el gran lago (Munnar Lake, facilito eh),  Lo mejor es ir con calma, parar donde te apetezca y disfrutar de la calidez de su gente. Había mucho turismo interno en esa época y se quedaban alucinados con nosotras. Nos hicieron tantas fotos que debemos estar en el Facebook de medio Kerala Norte :)

Vestido de Surkana

En Munnar no hay mucho más que hacer, pasamos dos noches allí y la mañana del tercer día empezamos la vuelta. Y ¿dónde íbamos? ¡A Fort Kochin de nuevo! La verdad es que tanto la ida como la vuelta a las montañas es una paliza de horas y nos apetecía un día de relax y piscina en nuestro hotel favorito.

Total Look: Venca

¡Dentro de poco os cuento mas!

Besitos

Erika

 

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